Dios es el soberano del universo, el Creador de todo lo que hay. Por eso ante Él toda rodilla debe ser doblada. Todos los seres humanos somos pecadores e imperfectos. Ante Dios son vanos los orgullos, los egos y las posesiones. Sólo así,  reconociéndolo como nuestro Dios es como nos podemos beneficiar de Su misericordia.

Pero una vez que hemos sido perdonados y restaurados por la sangre de su hijo, ya somos beneficiarios de la gracia divina y la libertad de la fe. Ya no somos más esclavos del pecado ni de la desesperanza. Por eso debemos actuar en consecuencia. Una vez que hemos sido perdonados,  debemos ponernos de pié y vivir de acuerdo a la bondad inmerecida de Dios. Considerando que todo es gozo, como dijera Santiago,  por causa de la fe.

Deja tu opinión, pero por favor, sé respetuoso.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s